30 de octubre de 2012




Camino a casa siempre paso por delante de una casa con unos rosales magníficos ♥
Hoy cuando pasé vi a la que imaginé (y en efecto, resultó ser) la dueña de la casa
(una señora mayor como cabía esperar)
y la saludé alabándole el jardín que tanto me había encantado.

Entre una cosa y otra,
terminé teniendo una divina charla peronista
de alrededor de una hora.

Una grosa doña Carmen!